Un libro personalizado para niños pequeños: cómo hacer uno que les encante

A los niños pequeños les encantan los libros sobre lo que mejor conocen: ellos mismos, su gente y su día a día. Un libro personalizado reúne las tres cosas. Así puedes adaptarlo a un oyente muy pequeño.

Muy pocas palabras por página

Para un niño pequeño, una o dos frases cortas por página son más que suficientes. Palabras sencillas, cosas con nombre y sonidos para imitar: chof, guau, ñam.

Tinytold está pensado para niños a partir de unos tres años. Para uno más pequeño, elige el texto más corto y leedlo juntos señalando los dibujos.

Lleno de su propio mundo

Los mejores libros para los más pequeños hablan de momentos cotidianos: el baño, el parque, el desayuno, darle las buenas noches a la abuela. Usa los nombres reales de las personas y mascotas de su vida.

A los niños pequeños les encanta encontrar cosas conocidas. Su juguete favorito en cada página convierte la lectura en un juego de buscar.

La repetición es la clave

Una frase que se repite en cada página les permite participar mucho antes de saber leer, y eso para ellos es todo un logro.

Prepárate para leer el mismo libro muchas veces. Hazlo lo bastante corto para que la decimoquinta lectura siga siendo un placer, también para ti.

Dibujos claros y suaves

A los niños pequeños les resulta más fácil seguir dibujos sencillos con un único protagonista claro. Los estilos suaves y despejados funcionan bien, y el personaje principal debe verse igual en todas las páginas para que se reconozca.

Un ejemplar impreso aguanta bien las manos pequeñas. Imprime un librito en casa y déjalo en una estantería baja a su alcance.

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